«Los colegios alemanas en el extranjero son puentes»: Entrevista al rector Dr. Markus Stobrawe en periódico chileno-alemán Cóndor

PDF-Condor-Portrat

Traducción:

Desde febrero de este año, Markus Stobrawe dirige el Colegio Alemán de Valparaíso. En entrevista, habla sobre lo que le atrae de este nuevo desafío, las experiencias que lo han marcado y por qué considera que los altos estándares, el trilingüismo y un fuerte sentido de comunidad son parte fundamental de un buen colegio.

Cuando Markus Stobrawe busca desconectarse de la rutina escolar, no tiene que ir muy lejos en Viña del Mar: un paseo junto al Pacífico es suficiente. Tener el mar a la puerta de casa es, para él, uno de los privilegios de su nueva vida en Chile. Sin embargo, el director no logra alejarse del todo de su profesión: «Porque dirigir un colegio es vocación y profesión al mismo tiempo. Uno es director siempre, y especialmente cuando se invierte tanto corazón y alma».

De su nueva labor le atrae sobre todo la combinación de tradición y renovación: «Como el segundo colegio alemán más antiguo de Chile, el próximo año celebraremos nuestro 170° aniversario, una larga historia que compromete y al mismo tiempo inspira».

Para ello, este hamburgués de nacimiento aporta su experiencia en el sistema escolar alemán en el extranjero en Chile. En el Colegio Alemán de Santiago, el cual dirigió entre 2015 y 2021, aprendió lo que significa moverse a diario «entre diferentes idiomas, expectativas, tradiciones educativas y formas de comunicación». Para esto se necesita «claridad y paciencia, y a veces también humor. De hecho, la mayoría de las veces bastante humor». Pero, sobre todo, allí adquirió una convicción que hoy orienta su trabajo en Valparaíso: «El desarrollo escolar no funciona de manera individual». Las buenas ideas por sí solas no bastan; hay que escuchar, generar confianza, construir estructuras y explicar las decisiones de manera comprensible. Un cronograma es importante, señala, «pero las personas con las que se lleva a cabo son aún más importantes».

En los últimos meses, Markus Stobrawe ha conocido al Colegio Alemán de Valparaíso como una comunidad comprometida, cálida y con personalidad: «¡Este colegio está vivo!». Los estudiantes se identifican fuertemente con su institución, y muchas exalumnos y familias permanecen vinculados a ella a lo largo de décadas o incluso generaciones. Al mismo tiempo, destaca haber encontrado un gran profesionalismo entre los colaboradores, donde todos asumen responsabilidades y aportan ideas propias.

El colegio combina las tradiciones educativas alemana y chilena con una orientación internacional. Como establecimiento trilingüe en alemán, español e inglés, ofrece itinerarios formativos especiales, desde el Bachillerato Internacional (IB) mixto hasta el tradicional «Programa de Humanidades». Sin embargo, al Dr. Markus Stobrawe le importa más que solo los buenos resultados académicos. Las estadías en el centro vacacional (Ferienheim), los intercambios con Alemania y el deporte fomentan la «autonomía, la responsabilidad y la comunidad». Los jóvenes deben seguir su propio camino y, al mismo tiempo, experimentar «que juntos se suele llegar más lejos que solo».

El trilingüismo juega un rol central en esto, como enfatiza el director. El alemán, el español y el inglés no solo abren oportunidades educativas y laborales en Chile, Alemania y más allá, sino también diferentes perspectivas culturales. El programa de IB mixto y el Diploma de Idioma Alemán (DSD II) son pilares clave de este perfil.

Su objetivo es un colegio que sea «localmente arraigado, trilingüe, comunitario e internacionalmente competente». Debe combinar lo mejor de la cultura educativa chilena y alemana.

El nuevo director otorga un rol central de forma especial al idioma alemán: «El alemán debe convertirse en una lengua de trabajo viva y en una parte natural de nuestra vida escolar». Los alumnos deben poder usar el idioma de forma efectiva, tanto en las asignaturas y proyectos como en competencias, programas de intercambio y encuentros con personas de Alemania. Para Markus Stobrawe, el multilingüismo también significa ganar nuevas perspectivas: «Quien habla varios idiomas no solo tiene más palabras a su disposición, sino que, por lo general, también tiene más formas de pensar».

Que el Colegio Alemán de Valparaíso cuenta con una base sólida para lograrlo lo confirmó la inspección conjunta del Gobierno Federal y los Estados Federados de Alemania (Bund-Länder-Inspektion). Con excelentes resultados, el colegio fue certificado en julio por otros ocho años como «Colegio Alemán de Excelencia en el Extranjero». Para toda la comunidad escolar esto representa tanto un reconocimiento como un compromiso, como enfatiza Markus Stobrawe. El reconocimiento confirma la alta calidad del trabajo escolar, pero no debe llevar a dormirse en los laureles: «Ocho años de certificación significan ocho años más de desarrollo».

Un buen colegio se demuestra, a su juicio, principalmente en «lo que sucede en el aula y cómo se relacionan las personas entre sí». Debe exigir sin sobreexigir, acompañar el aprendizaje individual, dar retroalimentación constructiva y despertar el gusto por aprender. Además del conocimiento, se trata de autonomía, creatividad y sentido de responsabilidad. La apertura, la confiabilidad y el respeto son principios centrales para el nuevo director del Colegio Alemán de Valparaíso. También los estudiantes deben saber que su voz cuenta, que son tomados en serio y tratados con justicia.

En este camino le favorece que su propia trayectoria no haya estado marcada únicamente por la gestión escolar clásica. Markus Stobrawe estudió Educación Física y Español, así como Ciencias de la Educación y Pedagogía Básica, y obtuvo su doctorado en la Universidad de Hamburgo. Pasó muchos años de su vida profesional en colegios de Hamburgo como profesor, en desarrollo escolar y curricular, y más tarde como director. Recientemente dirigió la escuela bilingüe Stadtteilschule Stellingen en Hamburgo, con un equipo docente multicultural y un alumnado igualmente diverso.

Estas etapas encajan con lo que hoy le resulta primordial en Valparaíso: integrar diferentes perspectivas y desarrollar el colegio de manera conjunta. «Me han marcado especialmente las personas que combinaban altas expectativas con confianza». De ahí extrajo un principio pedagógico: «La claridad académica y las altas expectativas deben ir de la mano con la cercanía humana».

Por ello, su lema personal es: «Altas expectativas, mucha confianza y ningún miedo a cometer errores». Esto aplica tanto para los estudiantes como para los profesores, «y, por supuesto, también para el director». Solo hay una cosa que se debería evitar en lo posible: cometer el mismo error varias veces.

Y así es como Markus Stobrawe concibe al Colegio Alemán de Valparaíso: no como un pedazo de Alemania trasplantado a Chile, sino como un lugar de encuentro. «Los colegios alemanes en el extranjero no son pequeñas islas alemanas. Son puentes». Un buen puente debe ser estable, añade, y permitir el movimiento en ambas direcciones.

Comments are closed.