“Laterne, Laterne…”

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La del jueves 27 de agosto fue una tarde fría y con amenazante lluvia. Oscureció tempranamente y los papás, tíos y abuelos estaban sentados en las graderías de la cancha del colegio esperando ansiosamente el comienzo de la presentación. Los protagonistas en esta ocasión fueron los niños de Spielgruppe, Pre Kindergarten y Kindergarten, quienes semanas antes habían fabricado con mucho entusiasmo sus farolitos o “Laternen” junto con ensayar las canciones típicas alemanas que, como es tradición, saludan a San Martín en su día (ver apartado más abajo).

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Llegado el momento, resonó la primera de las canciones y los niños junto a sus Educadoras entraron a la cancha, inundando el frío ambiente con las cálidas luces de sus farolitos. De diferentes formas y colores, cada “Laterne” parecía una verdadera obra de arte… ¡Y qué hermosas se veían los farolitos brillando en la oscuridad!

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Luego de esta muy linda y emocionante presentación, los papás y familiares fueron invitados a compartir un grato momento en las diferentes salas de curso. De esta manera, el noble espíritu de “Sankt Martin” se hizo presente y esperamos que acompañe a los niños para que nunca olviden esta hermosa tradición.

 

¿Cómo nació esta tradición?

San Martín, el buen jinete, se encontró en una fría noche de invierno con un mendigo que le solicitó una limosna. Como él no tenía dinero ni alimento que darle, no dudó en partir su capa con su espada y regalarle la mitad al pobre hombre. Cuenta la leyenda que San Martín decidió dedicarse al sacerdocio y consagrar su vida al servicio de los más necesitados. Por su liderazgo y capacidades, fue elegido obispo, cargo que no quería asumir y por lo que se fue del pueblo. Los habitantes, al conocer esto, salieron a buscarlo en los alrededores con sus faroles, hasta que dieron con él. Con esta festividad se conmemora a San Martín y a su vida, a su dedicación por los pobres y enfermos.