GFU (Historia en alemán): Entrevista con Karl-Heinz-Moses

En la tercera hora de un viernes 3 de noviembre, nos reunimos como generación Iº Medio en el Aula para hacer una actividad distinta a lo usual; entrevistar y escuchar a un testigo viviente de la dictadura nazi y de la Segunda Guerra Mundial.

 

Su nombre era Karl-Heinz Moses y tenía 95 años, 5 meses y 5 días como señaló en su lengua materna, el alemán. El Sr. Moses nació en 1922 y resultó ser una persona interesante y con bastantes temas de conversación. Nació en la pequeña población en actual ciudad de Dorstadt. Empezó a ir a la escuela en 1928 y su padre fue veterano de la Primera Guerra Mundial. Nos habló de su lugar de nacimiento y su niñez feliz.

Pero a partir de 1933  tuvo que vivir situaciones de discriminación por su ambiente, cuando la dictadura de Adolf Hitler se instaló en Alemania. La famila Moses era aleman-judia, excluida de la sociedad alemana en esa época. El niño Karl-Heinz tuvo amigos que de repente le acusaron de ser “un traidor de la nación”, pero también amigos fieles que confiaban en la amistad y no en los prejuicios de sus padres que seguían la ideología infame de los nazis.

 

Una vez la guerra hubiese estallado la familia decidió finalmente irse de su patria Alemania, que les rechazaba sus derechos como ciudadanos. Pudieron escapar del holocausto, pero empezó un largo viaje cuyo destino final sería Chile.

¿Pero por qué Chile?  Los refugiados judios ya no eran aceptados en ninguna parte. A excepción de pocos países, entre ellos Chile. Bajo el gobierno del presidente Cerda, la situación para refugiados se tomó favorable. Fue Chile donde Karl-Heinz Moses pudo jugar al fútbol por primera vez, en largo tiempo.

 

A lo largo de la entrevista, no fue difícil reconocer su postura de todo lo sucedido: fueron tiempos malos para no ser olvidados. Los derechos humanos no se respetaron y la aprobación del nazismo era creciente. Más, ¿por qué recordar tales amargos momentos en una asamblea de estudiantes? El Sr. Moses planteó sus razones, como una forma de futuro aprendizaje, en donde los hombres del mundo que no vivieron en aquel tiempo aprendan de los errores y crímenes que alguna vez se cometieron y no vuelvan a suceder.

 

Josefina Navia S. – I° C